Pensar que de niño vivía a diez pasos de la Municipalidad

A sus 29 años, este abogado sorprendió a todo el Valle de Aconcagua y a muchos en Chile al ser elegido con una abrumadora mayoría y transformarse así en el Alcalde más joven de Chile con nada menos que un 88% de la votación.

Hijo de dos comerciantes de Llay LLay, Raúl Edgardo González Rodríguez y Verónica Arancibia Aguilera, conocidos por tener  un minimarket hace más de 30 años. Un hombre que ha vivido toda la vida en la comuna de Llay Llay  y que, curiosamente, vivía a pasos del municipio como una predicción de lo que tendría que asumir.

¿Cómo fue tu adolescencia, qué recuerdas?

Tengo los mejores recuerdos tanto de mi niñez como de mi adolescencia, creo haber vivido a concho cada una de las etapas. El futbol fue mi pasión desde joven, tengo recuerdos de pichangas con mis amigos que duraban horas y después la infaltable bebida de dos litros que pagaba el equipo perdedor. Fui un joven sano que disfrutaba de mi familia y amigos.

¿Cuál es tu primer acercamiento al servicio público, qué recuerdas?

Durante mi etapa universitaria y, debido a lo conocida que era mi familia en la comuna, muchos vecinos se acercaban a mi casa los fines de semana para pedirme alguna orientación y consejo legal. Rápidamente se corrió la voz y ahí comencé con las orientaciones jurídicas gratuitas.

¿Cómo y por qué ingresas a la política?

Mi padre fue regidor, tuvo un rol importante en el desarrollo de la reforma agraria en la comuna. Además, siempre fui cercano a la DC, admirador de Eduardo Frei Montalva y siempre la política estuvo rondando mi vida. Pero mi participación activa fue en la Universidad, donde decidí militar en la Democracia Cristiana y participar en el centro de alumnos de mi carrera.

La elección pasada eras visto prácticamente como un niño y obtienes una gran votación como concejal, después disputas una primaria donde pensaban que te ibas a caer y tampoco fue así, finalmente eres elegido alcalde con una de las mayorías más grandes de Chile a los 28 años. ¿Cómo te sientes al respecto?

Mi corta carrera en política ha sido vertiginosa, pero se ha dado en forma natural. He ido dando cada paso, tratando de siempre hacer lo correcto. He asumido cada desafío con mucha humildad, tratando de mantener siempre los pies en la tierra, sabiendo la gran responsabilidad que significa dirigir los destinos de una comuna, colocando siempre en el centro el bien común y el desarrollo de Llay-Llay.

¿Dicen que el poder marea y  eres joven, has sentido eso, quién es tu cable a tierra?

Soy de una familia trabajadora, mis padres trabajaron de sol a sol para darnos a mi hermano y a mí la educación y los principios para enfrentar la vida. Me enseñaron el valor del trabajo duro, el respeto hacia las personas, que mientras uno más oportunidades tiene, más agradecido y humilde tiene que ser.  Son ellos y mi pareja, Andrea, sin duda los que día a día me ayudan a vivir esta experiencia.

¿A qué políticos, de cualquier sector, admiras?

Admiro la obra de Eduardo Frei Montalva, sus reformas, su oratoria, su valentía. Creo que políticos de su estatura, existen muy pocos en nuestro país por estos días.

Muchos jóvenes intentan cambiar desde la protesta callejera, tú elegiste estar adentro. ¿Por qué? ¿Y qué piensas de esos grupos?

En la época universitaria también me tocó estar en la calle protestando, me tocó vivir la época de la revolución pingüina. Sin duda, los movimientos sociales han intencionado y promovido las reformas que hemos conocido estos últimos años, su aporte es innegable.

Personalmente, siempre me motivó devolver la mano a la comuna que me da una vida feliz, es por eso que decidí quedarme acá a servir y trabajar, es ese mi gran motor.

¿Cómo sueñas LLay LLay y que sello te gustaría entregarle cuando dejes el municipio?

Creo que en este tiempo hemos logrado darle un sello a la gestión municipal, una gestión empática, transparente y solidaria, queda mucho por hacer, pero estoy orgulloso de lo logrado hasta ahora. Mi comuna la sueño como un lugar tranquilo, donde sus vecinos se ayuden mutuamente y donde la gente esté feliz de vivir, ya que estoy convencido de que la vida es más plena, cuando valoramos lo simple.

¿Hasta donde pretende llegar Edgardo González? ¿La comuna podría soñar con un candidato a Presidente algún día?

Aún no he pensado que vendrá para mí en el futuro profesional. En este momento mi único norte es desempeñar de la mejor forma posible el cargo que la comunidad me ha encomendado. El  futuro lo sueño con una familia, con hijos/as, disfrutando, eso es lo que realmente me importa. En lo político, hay que ir paso a paso, cuando uno siembra bien, cosecha bien.

¿Qué cosa te quita el sueño que no sea la política?  ¿Algún Hobby, los amigos, un equipo de fútbol?

Como te decía disfruto de lo simple de la vida, de un buen asado con los amigos, poder ir a la cancha el día domingo, pasar tiempo con mi familia y mi pareja, poder leer un buen libro. Esas son cosas impagables para mí, que me llenan y me hacen feliz.

 

 

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