El sociólogo y candidato a diputado por el Partido Radical, Pedro Avila, nos cuenta de su vida y sus motivaciones para intentar un escaño como parlamentario. Nacido en Venezuela y desde los 4 años viviendo en Rinconada, a sus 34 años pretende seguir los pasos de su padre, Nelson Avila.

  ¿Qué te motiva a incorporarte a la política y cuando surge ese interés?

Francamente, porque estoy cansado de que nuestro congreso esté capturado por el poder económico. Más allá de los casos de corrupción y boletas falsas, hay mucho aporte reservado que no tiene nada de reservado y que se hace para cobrar favores posteriores. Mi interés se remonta a cuando postulé para concejal después de haber realizado varios trabajos y proyectos con la comunidad de Aconcagua.

Me di cuenta de que podía ayudar mucho más. Tampoco se trata de reinventar la rueda, lo que nosotros queremos hacer es trabajar con los principios de antaño, con esos principios elementales que movían a la gente como la transparencia, probidad y honestidad.

¿Cuál es tu mayor pasión en la vida?

El fútbol, pasión de multitudes. Desde pequeño que juego a la pelota, y aunque sea con más ganas que talento, siempre he dejado todo en la cancha. No obstante, todo cambió cuando me convertí en padre de familia. En ese momento mi familia se transformó en lo más importante en mi vida y “mi gordo” (una cosita rechoncha y adorable de 7 meses que se llama Lautaro) fortaleció esa sensación de que uno no puede  ser indiferente respecto del país que quiero para mi hijo y para el resto de los chilenos.

 Debemos entender y sentir a Chile como una misma familia por la cual hay que mojar la camiseta hasta el último minuto. Ese es el sentido de garantizar derechos universales y no dejar que el mercado determine quién tiene acceso a salud o educación según el bolsillo.

Cuéntanos de tu trayectoria. ¿A qué te has dedicado en tu vida?

Como sociólogo, he tenido la fortuna de recorrer Chile dando charlas de participación ciudadana y no discriminación, además de haber trabajado en diversos proyectos educativos y lo más gratificante, fue haber asesorado a juntas de vecino en Rinconada. Además, y ya fuera de lo profesional, fui dirigente de un club deportivo, y he publicado diversas columnas de opinión en diarios nacionales y regionales.

¿A quien admiras en la política Chilena?

A mi padre, por nunca haber sido cooptado por las empresas que financian a casi la mitad del congreso; y a mi abuelo, Enrique Silva Cimma, cuya trayectoria política, académica y profesional nunca me deja de sorprender. Nosotros, con mucha humildad, queremos hacer política con la visión de estadista de Pedro Aguirre Cerda; con la lucidez y honestidad de Enrique Silva Cimma; y con la garra de Nelson Ávila.

¿Cómo es tu relación con Nelson Ávila, tu padre? sin dudas un hombre que marcó un estilo y ¿Cómo te afecta para bien y mal el ser hijo de…?

Nuestra relación ha sido siempre muy buena, hemos ido miles de veces al estadio, al cine, compartimos charlas y siempre es una buena instancia para un momento de padre e hijo, además que he aprendido mucho de él. Ahora bien, en las redes sociales aparece bastante el tema sobre todo porque tenemos varias fotos juntos por la campaña. No falta en internet el que quiere vincular mi candidatura con el nepotismo, y a todos les contesto lo mismo: nadie me está designando diputado, aquí hay una votación que tiene que darse primero. Nepotismo es cuando, por ejemplo, Sebastián Piñera pone a su primo Andrés Chadwick Piñera de Ministro del Interior.

¿Tienes algún Hobby?

Soy un lector empedernido. De esos que gusta hacer “zaping” de libros, al estar leyendo 2 o 3 libros al mismo tiempo, pasando de uno a otro dependiendo del estado de ánimo en que ando. Creo que la lectura me ha permitido tener una visión más amplia de la sociedad y del mundo que nos rodea. También me gusta mucho cocinar, sobre todo cuando estoy holgado de tiempo (un domingo por ejemplo), hacer pastas caseras es algo que me relaja una enormidad. La cocina permite explorar la creatividad y la creación desde un nivel muy puro y eso me encanta.

¿Cuál es el sello que te gustaría imponer de ser electo diputado?

El de la transparencia, por sobre todas las cosas. Soy un candidato que tiene todos sus datos a disposición de la ciudadanía; no estoy financiado por ninguna empresa a la que le deba pagar favores después; el día que vea algo raro en el congreso o en mi zona voy a salir como chinchinero a la Plaza de Armas a denunciarlo. Conmigo en el congreso e les acabó la fiesta a los corruptos.

Eres Radical, que te gusta de este partido y tú desafió en relación a eso.

Cuando leo la declaración de principios del Partido Radical, me siento plenamente identificado. Es un partido con 153 años de vida, que abraza la social democracia y que ha tenido un compromiso irrestricto con los valores republicanos y democráticos a lo largo de su historia.

En ese sentido, pretendo ser un aporte, y llevar las ideas y principios del radicalismo que se basan en el respeto a la libertad individual en armonía con el bienestar colectivo.