3er lugar del concurso rincones de aconcagua: "la niña de los chirigües de san esteban" por maría inés vega

3er lugar del concurso Rincones de Aconcagua: "La Niña de los Chirigües de San Esteban" por María Inés Vega

Cuando María Mercedes cumplió 12 años, la mamita Encarnación le dijo que ya no era una niña y tendría que asumir tareas en la casa grande. Pocas veces había ido a la casa grande, eso sí había visto en los veranos a una gran cantidad de niños y jóvenes que salían de la casa patronal y se iban a bañar a un brazo del río Aconcagua que pasaba por el fundo y ellos se reían mucho; seguramente hablaban de los chirigües, eso debía ser, porque los chirigües era lo mas lindo y gracioso que había hecho “tatita Dios”, eso decía su mamita Encarnación y ella era la que mas sabía de pajaritos, mariposas y flores. María Mercedes se fue saltando como una cabrita hasta la casa grande y lo primero que hicieron fue que la mandaron a coger porotos, después cortó tomatas y ajíes verdes y no mas llegando de nuevo a la cocina la mandaron a revolver una inmensa paila de cobre donde se hacía el dulce de leche. Todo el resto de la mañana estuvo en este menester y con nostalgia miraba el jardín donde los chirigües trinaban cantos que alegraban el corazón. Cuando regresó a la modesta casa donde vivía, le pidió permiso a mamita Encarnación para ir a la huerta y allí derramó el tesoro de miguitas de pan centeno del bolsillo de su delantal y esperó la llegada de sus amados amiguitos los chirigües, entonces se le apareció su mamá Rufina y le dijo que iba a ser una niña y después una mujer feliz, que nunca se olvidara de ella porque la iba a proteger siempre y que le hiciera juicio a mamita Encarnación porque no había nadie que la quisiera tanto como esa abuela buena y trabajadora. Pasaron los años y María Mercedes llegó a ser profesora, volvió al campo y hasta sus últimos días enseñó a leer a los niños y niñas de San Esteban, ella nunca olvidó lo aprendido de su mamita Encarnación y dicen que donde descansa, en el sencillo cementerio del pueblo, siempre hay flores que le llevan los que fueron sus alumnos y alumnas, es mas… dicen que siempre hay chirigües que cantan y vuelan alrededor del pequeño jardín que se formó en su tumba.   Ganadora del Tercer Lugar del concurso "Rincones de Aconcagua".

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