Maternidad; Un torbellino de emociones

 

“No me gusta cómo me veo”, “no quiero hacerme ilusiones”, “No sé si estoy preparada”

Si bien el embarazo es uno de los sueños de muchas mujeres y hombres, que parece tan fácil como simplemente proponérselo y list, puede a veces convertirse en una gran preocupación. Una vez que se ha logrado el embarazo, aparecen una serie de cambios, producto de las hormonas, que pueden ser frustrante y agobiantes, que es pasar de una emoción a otra, y de ser incapaz de explicar lo que la emoción que está sintiendo es y por qué. Para aquellas que no eran muy emocionales antes del embarazo, esta avalancha de emociones este período, puede ser especialmente alarmante.

Por cultura se nos ha inculcado no expresar nuestras emociones, pero estas nos entregan información valiosa sobre nosotros. Debemos permitirnos sentir: llorar, reír, rabiar, dejarlas fluir. Las emociones también son energía que si no se libera, daña. Una inadecuada emoción sostenida en el tiempo se convierte en una enfermedad.

Comenzamos ilusionados, con esperanza, optimismo, pasamos por dudas, impaciencia, pesimismo, estrés, hasta a veces  llegar a la tristeza, depresión, desesperanza y otras sensaciones. Durante los 9 meses, se movilizan las emociones, que nos permite estar alerta al entorno. Todo esto que acongoja, tiene una explicación hormonal, que tiene relación con lo sabía que es la naturaleza, para transformarse en ser madre, cambiar por otro. Es importante recordar que con cada hijo uno se forma madre para ese hijo, ya que la interacción  cambia persona a persona. En  la mayor parte del tiempo y de las mujeres, se vive una sensación de bienestar, esto se debe al aumento de las endorfinas, Hormona que produce la glándula pituitaria y el hipotálamo, esta hormona es considerada una analgesia, ya que ayuda a disminuir el dolor y los estados depresivos, cuando se está en calma se va generando un mejor vinculo, esto se produce desde el deseo de traer un hijo al mundo, o desde que se sabe de la existencia de un hijo en nuestro ser, esta hormona provoca que se genere placer y vitalidad.

El embarazo es una situación de cambios físicos muy evidentes, pero los psicológicos también son muy importantes. Estos cambios pueden afectar a las actividades familiares, sociales y laborales. Los niveles de neurotransmisores en el cerebro también están alterados por las hormonas.

 

En el primer trimestre son frecuentes los sentimientos de ansiedad, de ambivalencia o de cambios de humor, son momentos de gran fluctuación emocional. La gestante necesita un tiempo para aceptar esta nueva situación y son frecuentes los temores sobre la capacidad de saber llevar la nueva situación. Algunas mujeres presentan situaciones de cambios de humor bruscos pasando de la euforia a la tristeza o el mal humor. Estos cambios son más frecuentes entre las 6 y 10 semanas de gestación por factores hormonales. Es más frecuente que las mujeres con síntomas físicos importantes, como malestar, náuseas y vómitos estén más tristes. La apetencia sexual suele disminuir por el cansancio, las molestias físicas y el miedo a dañar al feto. Esta parte precisa de comprensión de la pareja.

 

En el segundo trimestre la mujer suele sentirse más serena. Su carácter es más positivo, en parte porque los cambios hormonales no son tan marcados como en el primer trimestre. En algunas mujeres los cambios físicos pueden dificultar su actividad habitual, tanto laboral como de ocio, pero suele aceptarlo bien ya que su orden de prioridades es diferente. Este periodo de tranquilidad emocional suele hacer que vuelva a aparecer el apetito sexual que había disminuido durante el primer trimestre, y favorecido también por el aumento de la sensibilidad.

 

En las últimas semanas de gestación reaparecen la inquietud y el miedo, el temor a que el parto pueda complicarse y a que el bebé tenga problemas. Los talleres de preparación al parto ayudan a disminuir esta ansiedad, en el sistema público, existen los talleres de Chile Crece Contigo, y en los últimos años, las personas que se atienden particular, también pueden acceder a talleres, que importan oferentes  de manera particular.

 

La sensación en el tercer trimestre es que el tiempo pasa lento, las dificultades físicas y el insomnio que suele aparecer no ayudan en este sentido. Generalmente aparece el síndrome del nido, la necesidad de limpiar, hacer cambios en casa… dejar todo preparado para la llegada de este nuevo o nueva hija.

Estar en conocimiento de cómo los cambios hormonales, influyen en el estado anímico, favorece el estar alerta a los cambios, el reconocerlos favorece con mayor rapidez la calma, y el intentar explicar al esposo, pareja, amigas, tios, primos, como suceden estas reacciones emocionales, mejora la comunicación, y el grado de entendimiento de la familia

Tu como gestante debes saber que el cerebro de hombres y mujeres son distintos, por lo que si no se explica lo que se está viviendo, difícilmente el otro podrá aceptarlo, además ambos están embarazados, por lo que ambos, están en proceso de vinculación con un tercero, el reconocer estos puntos, ayuda a disminuir la angustia y ansiedad, que se produce por los cambios hormonales,

Explica y difunde, para que el entorno en donde se desarrolla el menor sea optimo.

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