Está viejo. Bótalo

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(por Flavia Vera Olguín)

Vivimos en un Chile que no está diseñado para las Personas Mayores. Que hoy no tiene capacidad de respuesta ante los requerimientos de este segmento, y que el Estado tampoco muestra mayor interés en hacer algo.

Cuando comencé a escribir este “artículo” (columna de opinión? Manifiesto? Declaración? Petitorio?), lo primero que vino a mi mente fue ese antiguo Spot publicitario que decía: “está viejo, bótalo”. Esa pieza audiovisual que buscaba la toma de conciencia acerca del abandono de los adultos mayores y que promocionaba a una fundación que se dedica a abordar esta problemática, salió al aire por la TV abierta el año 1995, y de seguro fue efectiva, pues hoy a más de 20 años de aquél crudo mensaje, todavía existe en la memoria colectiva de quienes lo vimos, sin embargo, más allá del impacto y de recordarlo, al parecer, la realidad de nuestros adultos mayores se encuentra en una situación no muy diferente a la de esos años.

No es noticia que nuestra población envejece a pasos agigantados. Y como NO ES NOTICIA no lo vemos en los periódicos, no ocupa horas o minutos en las pautas de los programas de radio o televisión, ni nada por el estilo, sin embargo, nuestro país envejece, y esto ES UNA REALIDAD.

Lo podemos ver en los consultorios, en las plazas, en la micro, en todos lados… Y lejos de querer poner en la palestra a las Personas Mayores como un “tema” o una “problemática”, me parece necesario que se le dé la importancia que merece porque seré majadera en reiterar una y otra vez de que el envejecimiento acelerado de nuestra población es UNA REALIDAD.

Para entender la importancia de lo que quiero abordar, es necesario conocer en primera instancia, algunos datos que nos permitan entender la realidad nacional, regional y local de las Personas Mayores.

Primero que todo, se entiende como “Personas Mayores” o “Adultos Mayores”, a todo el grupo de personas, que tienen 60 años o más.

En 2002 el 10,2% de la población de Chile, eran PM. Mientras que en el 2015 éste mismo estrato aumentó a un 14,9%. HOY, según los datos que el Servicio Nacional del Adulto Mayor entrega a través de su página web,  Personas Mayores alcanzan un 15,6% de la población mientras que en la región de Valparaíso este porcentaje supera la media nacional alcanzando casi un 18,8%

¿Qué sucede con estas cifras en nuestra San Felipe? Nada muy diferente.

En el año 2002, el porcentaje de PM representaban el 11,2% de nuestra población, mientras que en el 2015 esta cifra aumentó a un 15,3%.

Conocidas las cifras, generales, es necesario también conocer que, de acuerdo a las proyecciones estadísticas se estima que en el 2025 (sólo 7 años más), en Chile, las personas mayores de 60 años igualarán en cantidad a los niños entre 0 y 15 años. Asimismo, en el 2050, la cantidad de Personas Mayores (+60años) será un tercio de nuestra población.

Todas las cifras anteriormente presentadas no son una invención mía, de hecho todas ellas han sido tomadas desde los sitios oficiales de gobierno, mientras que las proyecciones son estudios realizados por organismos especializados en el tema.

Cuando comencé a indagar sobre este tema y encontré estas cifras y estas proyecciones, me fue imposible no indagar y mirar y husmear, sobre qué estamos haciendo HOY por nuestros Abuelos. Qué políticas públicas se están realizando, qué medidas se están tomando ante el crecimiento de éste segmento.

Entonces se vino a mi cabeza el controversial tema que hace poco salió a la luz pública a través de diferentes medios locales; Las largas filas de espera que mes a mes, soportan los adultos mayores en San Felipe en los centros de pago. Fríos extremos en los meses de invierno y las insoportables altas temperaturas durante el verano.

Y obviamente, cuando pienso en pensiones (no diré jubilaciones, porque esa palabra viene de júbilo y no me parece que una persona pueda tener júbilo con las pensiones indignas que reciben), pienso en cómo una persona que ha trabajado toda su vida puede sobrevivir con 100 mil pesos al mes, y cuando digo sobrevivir no exagero, porque claramente, una persona mayor tiene gastos en salud que van en directo desmedro de su economía y por consecuencia en su calidad de vida, peor aún, en la DIGNIDAD de sus últimos años de vida, en los cuales debería dedicarse a disfrutar de ésta de manera plena y no tratando de sobrevivir entre la pobreza, la enfermedad y en muchos casos incluso el abandono.

La Convención Interamericana para la Protección de los Derechos de las Personas Mayores, al cual Chile recientemente suscribió,  indica que  “la persona, a medida que envejece, debe seguir disfrutando de una vida plena, independiente y autónoma, con salud, seguridad, integración y participación activa en las esferas económica, social, cultural y política de sus sociedades” cabe preguntarse entonces.

¿Qué está haciendo nuestro Estado por cumplir con esto? Poco y nada.

SENAMA (Servicio Nacional del Adulto Mayor)

Fue creado mediante la ley 19828, de 27 de septiembre de 2002. y está afiliado a la Organización Iberoamericana de Seguridad Social.(julio de 2006).

La misión de este organismo público dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, esvelar por la plena integración del adulto mayor a la sociedad, su protección ante el abandono e indigencia, y el ejercicio de los derechos que la Constitución de la República y las leyes le reconocen.

Cuando leo la misión de Senama y hago el contraste con la realidad, me angustia pensar en que por ejemplo, si hablamos de integración a la sociedad, me parece que no es suficiente con convenios SERNATUR/SENAMA para que ellos puedan viajar y conocer el país. O que en las comunas, muchos de las Personas Mayores se organicen y formen Clubes de Adulto Mayor, que para ser franca, dudo que SENAMA siquiera tenga un registro detallado de ellos y a los cuales de vez en cuando, les dan la oportunidad de postular, con formularios interminables y en lenguaje altamente técnico a Fondos que para ser francos, tampoco responden a las reales necesidades que tienen estos clubes. Con lo anterior, no estoy diciendo que estas acciones sean malas, sólo quiero resaltar en que me parecen insuficientes para un sector que no sólo necesita, sino que se merece mucho más.

Protección ante el abandono.

¿Sabe ud lo que es un ELEAM?

“Los Establecimientos de Larga Estadía (ELEAM) o Residencia Colectivas de Larga Estadía para Adultos Mayores,  para SENAMA, son parte del Programa  Vivienda Protegidas de SENAMA y surgen a partir de un convenio de cooperación entre el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, MINVU, y el Servicio Nacional del Adulto Mayor, SENAMA, que  se financia con recursos ministeriales, lo cual permite su construcción y posterior operación. De esta forma, MINVU construye y SENAMA administra, operando la provisión de servicios en alianza con entidades con experiencia en atención de mayores.

Estos establecimientos están orientados a Adultos Mayores, vulnerables que presentan algún grado de dependencia.

(www.senama.cl)

A mí me parece que un ELEAM es una excelente idea, porque un Adulto Mayor o Persona Mayor en abandono o con algún grado de dependencia, no sólo requiere de cuidados especializados, sino que los merece y de acuerdo a lo anterior, es un DERECHO.

Sin embargo, sabe usted cuántos ELEAM existen en CHILE? Sólo 12. Cuántos cupos tienen para todo Chile estos establecimientos? 618. Cuántos de éstos cupos hay en la región de Valparaíso? CERO.

De los 12 establecimientos que se identifican en la página oficial de SENAMA, ninguno de ellos funciona en la región de Valparaíso, ni siquiera en la capital regional, CERO. Sólo como antecedente anexo, el mismo SENAMA, informa que de los Adultos Mayores de la Región de Valparaíso un 12,7% de ellos viven solos, mientras que, el 21,1% son Personas Mayores que dependen de otro para su diario vivir.

De los requerimientos para acceder a uno de los 618 cupos no voy a hablar, porque claro está que si usted, como yo, tiene la mala suerte de esforzarse por trabajar y ganar algunas lucas más que el sueldo mínimo y/o pertenecer a aquel segmento maldito llamado “clase media” seguramente, no logrará tener acceso a éste programa. Tampoco haré hincapié en que aquellos “beneficiarios” del sistema pueden verse afectos al descuento de hasta un 85% de sus pensiones.

De seguro, usted que ha llegado hasta este punto leyendo, es alguien a quien le interesa este tema, es una persona informada y que, tal y como yo, aún sigue teniendo esperanzas en que “Algo se está haciendo. Algo se ha hecho”, me recordará que existen programas especiales de acceso a la vivienda para adultos mayores, porque sí, existen y cuando investigaba acerca de esto, también me acordé.

Sin embargo, y lamentablemente, si bien ésta es una gran iniciativa para este importante grupo de ciudadanos que de seguro dieron sus mejores años por nuestro país (y claramente en momentos “amargos” de nuestra historia), recordé no pocos casos en los cuales lejos de ser una solución, esta solución habitacional, este nuevo techo, el sueño de la casa propia, pasó de sueño a pesadilla y se volvió otro problema más. Incluso, una burla.

NO ES POSIBLE que a un adulto mayor se le entregue un departamento en un tercer piso. No es justo que una persona mayor que de por sí tiene (o va a tener) problemas de traslado, que usa muletas, un “burrito” o silla de ruedas, le entreguen una casa de 2 pisos, en donde en 50mts cuadrados construidos, deberá hacer milagros (y recibir capacitación de ingenieros de la nasa), para poder por ejemplo, entrar a la casa, porque una puerta “normal” tiene entre 75 y 85 cms de ancho y los baños de una vivienda social, claramente, no permiten una gran movilidad para alguien sin problemas de traslado, mucho menos para un adulto mayor que sí.

Vivimos en un Chile que no está diseñado para las Personas Mayores. Que hoy no tiene capacidad de respuesta ante los requerimientos de este segmento, y que el Estado tampoco muestra mayor interés en hacer algo.

Salud.

Aquí, como diría mi abuelita, “hay mucho paño que cortar”.

Si de aquí al 2025 tendremos tantos niños como adultos mayores, tenemos profesionales de la salud especialistas en Personas Mayores? Cuántos gerontólogos hay en nuestros servicios de salud? Cuántos profesionales de la especialistas en Salud Mental del Adulto Mayor tenemos en los actuales programas? Así como hoy necesitamos y exigimos pediatras en nuestro sistema de salud público, al 2025, sufriremos lo mismo en relación a los especialistas en Adultos Mayores? Hay algún programa que incentive la formación de especialistas en la salud del Adulto Mayor?

Tendremos que seguir creando “farmacias populares” a criterio de las administraciones de turno en los municipios para que las personas adultas puedan acceder a medicamentos a precios justos?

Esta es la realidad en la cual se encuentran y sobreviven hoy nuestros Adultos Mayores, abandonada a políticas públicas a la Chilean Way” y pareciera ser que hoy, no existe ninguna iniciativa para que las Personas Mayores lleguen a ésta etapa y la vivan de manera DIGNA tal y como exije el acuerdo sobre DDHH de las personas mayores al cual Chile suscribió hace más de 10 años.

NO PODEMOS SEGUIR ACEPTANDO QUE NUESTRO ESTADO SIGA FIRMANDO ACUERDOS INTERNACIONALES Y HACIENDO DE ÉSTOS LETRA MUERTA.

NO PUEDE SER que cuando una persona ya no es “productiva” para el Estado, éste se desentienda de ella. No es posible que el ESTADO se desentienda de esta responsabilidad y que “descanse” en la caridad de algunos que, desde organismos religiosos, ONG’s u organizaciones cívicas independientes o voluntarias, traten (con o sin fines de lucro), de suplir las carencias evidentes que hoy por hoy es posible encontrar en este segmento.

Hoy, es SENAMA el estamento gubernamental encargado de nuestros Adultos Mayores dependiente del Ministerio del Desarrollo, mismo ministerio del cual dependía el antiguo Sernam, y que hace poco más de un año, se transformó en el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, el cual nace también de forma reactiva ante el incremento en las tasas de Femicidios y la necesidad de destrabar administrativamente y otorgar más recursos a un segmento de nuestra población que necesitaba mucho más que un “Servicio”.

Ante esto y considerando que en menos de 10 años, las necesidades que hoy viven nuestros adultos mayores comenzarán a hacerse cada vez más evidentes, no sería bueno que, de una vez por todas, dejáramos de reaccionar legislativa y administrativamente, y comenzáramos a ser más preactivos, más preventivos, de manera que, cuando nos encontremos con nuestra población inactiva en proporciones iguales a la productiva ya tengamos años preparando el camino?

Si las mujeres hoy tenemos la oportunidad de contar con un Ministerio que tiene participación directa con la presidencia para llevar, de forma directa nuestras necesidades al ejecutivo. Será entonces HOY el momento de que también se cree el Ministerio del Adulto Mayor? O será necesario un Zamudio, una Emilia, un Cholito, un mártir “famosillo” para que por fin se visibilice ésta realidad? Para que por fin alguien desde el olimpo pensante del poder político, se decida a legislar?

NUESTROS ADULTOS MAYORES NO PUEDEN SEGUIR ESPERANDO. ELLOS NO TIENEN TIEMPO PARA ESPERAR LOS CAMBIOS.

Me quedo con la cruel, pero no menos cierta realidad que, mientras tanto, día a día en los hospitales, mueren abuelos abandonados, héroes anónimos, mártires de la inacción de quienes tienen EL DEBER de tomar las decisiones. Adultos Mayores, Personas Mayores, o cualquier nuevo eufemismo que quieran usar para nombrarlos, PERSONAS, HOMBRES Y MUJERES que, habiendo dejado de ser productivos, pasan desapercibidos, sin marchas, sin paros, a la espera de que quien debe velar por el bienestar y dignidad de los últimos años de sus vidas, a la espera de que el ESTADO, por fin, haga algo.

 

(Fuentes: Senama, Casen 2013, OEA)