Opinión: R&R  La Columna de Citadini

116

 

 

R con r cigarro, r con r carril, rápido corren los carros del ferrocarril, (trabalenguas que me enseñaba mi madre).

Una de las miles de preguntas que surgen con el coronavirus, en este mundo de comparaciones odiosas, es porqué Japón tiene tan pocos contagios y tan baja tasa de mortalidad (21.567 contagios, 996 fallecidos). Una de las explicaciones es que los japoneses ya habían estado expuestos a este virus o a algún otro parecido, entonces sus organismos ya conocían al invasor y sabían cómo enfrentarlo, el sistema inmunológico de los nipones tenía claro qué tipo de ataque o de defensa realizar. Esto mismo se podría aplicar para varios países orientales: Corea del Sur (14.159 contagios, 298 muertes), Singapur, (50.800 contagios, 27 fallecidos) Taiwán, (458 contagios, 7 muertes, país de 23 millones de habitantes, poco destacado) y otros. Sin embargo, se esgrime también que la población de Japón actuó muy responsablemente. El primer ministro Abe, le dijo a su pueblo que no salieran a no ser que fuera estrictamente necesario, y su pueblo acató, no establecieron cuarentena ni otras medida restrictivas; lo mismo sucedió en Taiwán y Corea del Sur. En Japón se dieron cuenta que en las fiestas y en los bares se producía la mayor cantidad de contagios; porque la gente cantaba, hablaba fuerte, se reía y así diseminaba el virus. Ahí fue donde se concentraron. Por supuesto, estos países tenían un sistema de trazabilidad y de información bastante efectivo.

 

En nuestro país, apenas llegó el invasor, los generales y las generalas brotaron como callampas. Una decía que había que aplicar cuarentenas rígidas, aunque  se podían realizar breaks y chipe libre cuando la gente quisiera protestar; algunos llaman a esto tener sentimientos encontrados. Perú estableció cuarentenas severas, y luego se vio forzado a ceder, por la situación económica, cuando el número de contagios era aún alto, ahora la situación sanitaria es crítica. Ecuador también estableció cuarentenas extremas, de hecho el toque de queda comenzaba a las dos de la tarde. En estos dos países los contagios y los fallecidos son numerosos. Argentina hizo lo mismo, le estaba dando buenos resultados, pero hoy está teniendo cerca de 5.000 contagios diarios, y se ha visto en la necesidad de ceder a las restricciones. Su tasa de mortalidad, no obstante, es bastante baja También aquí no está claro por qué algunos países tienen menor mortalidad que otros; quizás los trasandinos tienen menos obesidad, y menos enfermedades crónicas.

 

Los generales de espacio publicitario, dijeron que debíamos actuar como Colombia y México, pues ellos sí habían desarrollado sistemas efectivos para controlar la pandemia. Al poco tiempo los contagios en Colombia y México comenzaron a aumentar exponencialmente. Y tampoco sabemos cuán fidedignas son las cifras en nuestros países hermanos, de hecho se cree que en México hay que multiplicar por tres para llegar a los números correctos. También en espacio publicitario se les había metido en la cabeza que teníamos que dormir todo el invierno y despertar en primavera. Gracias a Dios la curva comenzó a bajar.

 

Debemos considerar que uno de los datos que los generales sustentan para dispararle al gobierno y al equipo de salud, es que la tasa de mortalidad por millón de habitantes es de las más altas del mundo. Pero las cifras también pueden indicarnos otras variables. Por ejemplo que Santiago tiene alrededor del 82% de los contagios y las muertes. El resto del país solo el 18%. Entonces la tasa de mortalidad en el resto del país es mucho menor, ca 180 muertes por millón de habitantes. Alguien podrá decir que con esa lógica deberíamos felicitar a las Islas Feroe, porque tiene 0 fallecidos, aunque ahí viven más aves marinas que humanos. Debemos considerar que Santiago tiene una tasa de mortalidad de aprox. 1.000 personas por millón de habitantes, y seguramente muchos factores inciden en esta realidad, unos más obvios que otros.

 

R&R, por respeto y responsabilidad. Quizás, si además de respetar las cuarentenas y las medidas básicas de higiene y distanciamiento hubiésemos sido más responsables, los contagios no hubiesen sido tan altos. Y hay que considerar también que mucha gente en nuestros países vive del día a día y no puede quedarse en casa. De todas maneras el bicho es difícil de lacear, incluso en los segundos brotes en oriente hay muchos casos que no tienen trazabilidad. Y está claro para todos que ésta no es una tarea fácil, que el virus no desaparecerá de la noche a la mañana, ni aunque tengamos al general Patton. Creo, como dice nuestro héroe deportivo, que nos ha faltado “humildá’”, y no se debe olvidar que, “la fama es emífera”.