Picaflor Grande

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El Picaflor Grande por encima gris verdoso con brillo verde metálico débil. Supracaudales ribeteadas de blanco. Partes inferiores de color café rojizo con ribetes verdosos más visibles en la garganta y abdomen. Rectrices café verdoso con brillo verde metálico. Sexos similares con machos algo más grandes.

Su reproducción es un nido bastante pequeño en relación al tamaño del ave, unido a una rama horizontal de árbol, especialmente eucaliptus, álamos o palquis, o arbusto grande; entre 2-4 metros del suelo, hecho de musgos o líquenes, y forrado con materiales blandos como lana de oveja; casi siempre en un lugar próximo a una zona con agua que le permita tener insectos, los que usa luego para alimentar a sus crías. Postura entre finales de octubre y noviembre, normalmente 2 huevos, de tamaño de 21 x 13 mm. app; a veces una segunda postura en diciembre-enero. Cuando la hembra se echa sobre el pequeño nido, sobresale por todos lados. Más increíble aún es cuando los polluelos están creciendo y todos están apretados en ese pequeño lugar.

Vive desde Atacama a Arauco.

Mitológicamente cuenta  la leyenda, cuando a un ser humano le llega la hora de su muerte, su alma se desprende de su cuerpo y vuela libremente hasta posarse en una flor. Allí, oculta y a salvo, espera, viendo pasar los días y las noches, protegiéndose del viento con cada pétalo que la resguarda. Dicen que en la flor, el alma se purifica, se perfuma y se conecta con la tierra que la ha visto nacer.

Pero un día llega a ella un colibrí y la descubre entre los pétalos. Si es la elegida y le ha llegado su momento, la recoge y la lleva sobre su cuerpo volando hacia el paraíso.

Por esta razón dicen que los colibríes saltan de flor en flor y se alejan volando rápidamente hasta perderse entre las nubes.