Preocupación generó en la opinión pública el llamado «éxodo» de funcionarios de Carabineros en los últimos seis meses. Entre enero y el 20 de julio de este año, se retiraron 703 policías -entre oficiales y suboficiales-, mientras que en el mismo periodo de 2021, llegaban a 560.
La alerta dentro y fuera de la institución no es baladí. Hoy, el escenario delictual se ha complejizado con el aumento de los hechos de violencia y la llegada del crimen organizado al país. A ello, se suma lo que para muchos abre un manto de incertidumbre frente al desarrollo del proceso constitucional y la reforma a la institución.