Si bien está concentrado en hacer bien las cosas y seguir aprendiendo, no descarta asumir otros desafíos en el futuro. En la entrevista nos cuenta que algunos ya lo comparan con el popular alcalde Juan Fuentes, pero asegura que tiene los pies muy bien puestos en la tierra y que su enfoque es seguir trabajando con la gente.
¿Qué sentiste al ser la primera mayoría en San Felipe?
La verdad es que fue una grata sorpresa, ya que iba en una lista donde solo había cuatro candidatos, lo que disminuía las opciones de ser elegido. Sin embargo, las personas valoraron el trabajo constante y desinteresado que he realizado desde siempre. Así que ahora debo seguir cumpliendo y encantando a quienes no votaron por mí.
¿Te afectó mucho en lo personal la acusación que te realizaron hace un tiempo vinculada a un acoso?
Mira, esas son las cosas negativas de la política, pero uno va entendiendo que son parte de las reglas del juego. Como nunca tuve nada que ocultar, quedó demostrado que todo era falso, y pude pararme frente a la ciudadanía sanfelipeña como siempre. La gente me apoyó.
¿Cuál fue la clave de este tremendo apoyo en las votaciones?
Ser la voz de la gente, que te vean trabajar con ellos, en las poblaciones, con quienes tienen menos oportunidades. En el fondo, hacer la pega sin mirar a quién. Por eso no hice tanta campaña: la gente me vio durante los cuatro años trabajando duro de la mano con ellos.
¿Algunos te mencionan como posible candidato a alcalde?
Me lo han dicho. Algunos recuerdan al exalcalde y popular Juan Fuentes, el “alcalde del pueblo”. Me dicen muchas cosas, pero la verdad es que tengo los pies bien puestos en la tierra. Ahora me mueve seguir haciéndolo bien y aprendiendo. Bueno, más adelante, quién sabe.
¿Qué les dices a los que recién entran al servicio público?
Que hay que trabajar, que hay que dedicarle mucho tiempo a la comunidad. Eso es la vocación y para lo que nos han elegido: salir, estar con las personas y, obviamente, no olvidarse del rol principal, que es fiscalizar.