Opinión: Réquiem para un Maestro, por Luis González Reyes 

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Pedro Barrera Quezada

 

El 28 de mayo se cumple el primer aniversario de la partida del profesor y destacado hombre público Pedro Barrera Quezada, quien ocupare cargos, tales como Gobernador Provincial, Presidente del Colegio de Profesores, Concejal y Director de Educación, entre otros.

 

Antonio Machado, reconocido poeta, expresa en uno de sus versos: «Todo pasa y todo queda». Dicha aseveración es cierta, sin embargo, existen hechos, circunstancias como asimismo personas, que se quedan, transcienden y permanecen en la página nostálgica y vívida de la memoria.

 

Tal es el caso del Maestro Pedro Barrera Quezada, conocimos de su caballerosidad y prudencia, de su dedicación y compromiso cuando llegara desde Curanilahue como Profesor de Castellano al Liceo Maximiliano Salas Marchán; animado por la llama de su vocación, emprendió numerosas acciones siendo recordadas, entre ellas, la creación del Taller Literario desde el que -profesores y alumnos- publicaran sus creaciones.

 

Por razones políticas fue exonerado del servicio docente, en tanto que, como Presidente del Colegio de Profesores y junto con una abrumadora mayoría de ellos, se opusiera al proceso de municipalización. Ya en esa labor, y como lo destacara su exalumno y actual Presidente de la Orden, Francisco Rodríguez Arancibia en las exequias del maestro, era notorio su sentido vocacional, citando para ello un poema del cual Pedro extraía como lección, el hecho que quizás un día, la pedagogía sería considerada una labor hermosa.

 

Del abundante archivo del que disponemos, relacionado con el Instituto Pascual Baburizza, recordamos las innumerables actividades que realizó Pedro Barrera como Director Provincial de Educación para evitar el cierre, y darle por el contrario, continuidad a la labor educativa.

En Febrero de 1990 ¡en Febrero! el Presidente de la Fundación Pascual Baburizza comunicaba la clausura del Instituto, aludiendo a circunstancias de orden económico. Ante tal sorpresiva decisión, la dirección, apoderados, docentes, alumnos, exalumnos y algunas autoridades se opusieron a dicha clausura. Será motivo de otros artículos los detalles -casi novelescos- como se originó, se tramitó y concluyó la crisis aludida.

 

Pedro Barrera empeñó sus mejores esfuerzos para solucionar el conflicto y fue decisiva su intervención, en el sentido que, desde el punto de vista legal para que el Instituto recibiera la subvención educacional debía contar con el ciclo completo de enseñanza y no como sostenía el Consejo de la Fundación, que terminasen sus estudios solamente algunos estudiantes. Por vez primera, damos a conocer este hecho.

 

Los seres humanos, después de mucho tiempo, terminamos por aceptar la ausencia de aquellos seres que nos son más queridos y valiosos, y ello seguramente ocurrirá con Pedro, pero no aceptaremos jamás que no forme parte de nuestra memoria y del colectivo de la andinidad.

 

(*) Luis González Reyes: Profesor de Historia, Ex Director del Instituto Pascual Baburizza, ex Director e Inspector del Liceo Maximiliano Salas Marchán, ex Presidente y Secretario General del Colegio de Profesores, Ex Consejero Comuna por Calle Larga, Andino Destacado por la I. Municipalidad de Los Andes, actual Presidente del Centro de Estudios Para Asuntos Docentes de Los Andes (CEPAD).